Estratón y los muchachos, segunda parte (poesía pornográfica clásica V)

En este artículo se traducen y comentan epigramas de Estratón de Sardes, cuyo argumento principal son las relaciones homosexuales. Esta segunda parte reúne poemas sobre asuntos diversos, entre los que destacan los dedicados a la impotencia.

Yo ya no soy el que era

Una de las preocupaciones de los autores reunidos en el libro XII de la Antología Palatina es la impotencia.[1] Así dice Estratón:

Ayer, cuando toda la noche tuve a Filóstrato, no pude,
aunque él (¿cómo decirlo?) a todo se prestaba.
Mas ya no me tengáis por amigo, amigos, sino de una torre
tiradme, puesto que me he vuelto por entero Astianacte.[2]

A pesar de las facilidades que le daba Filóstrato, el protagonista fue presa de la impotencia; ello le lleva a la desesperación y ruega a sus amigos que lo abandonen y que lo tiren de lo alto de una torre. En este caso, la broma del epigrama se halla en el nombre de Astianacte. Éste era el apodo que daban los troyanos al pequeño Escamandrio, el hijo de Héctor, y significa “el adalid de la ciudad”, porque su padre era la principal defensa de Troya.[3] Pero Estratón bromea con el nombre, pues, en este contexto, significaría “el que no se empalma”, entendiendo que la alfa inicial sería privativa y que el elemento principal sería el verbo στύω, “estar en erección”, palabra corriente en las comedias aristofánicas.[4] Pero cuando los aqueos enemigos de los troyanos se apoderaron de la ciudad, arrojaron al pequeño Astianacte desde la muralla y quizá el poema se completa con una pequeña broma literaria, una alusión lejana a algún verso de Eurípides.[5]

En otro epigrama Estratón se queja de un gatillazo:

Ahora tiesa, ¡maldita!, estás y enérgica, cuando no hay nada;
pero cuando había, ayer, ni te atreviste a respirar.[6]

El tono eufemístico no es tal, puesto que dejar de nombrar algo que es evidente no puede ser eufemismo.[7] En griego, muchos nombres del miembro viril son femeninos, de ahí el género femenino del adjetivo ὀρθή, “tiesa”.[8]

Quid pro quo

Algunos epigramas de Estratón narran anécdotas, como por ejemplo éste que trata de unos médicos:

A unos médicos imberbes encontré un día enfermos de amor:
majaban el remedio de un antídoto natural.
Al ser descubiertos, me rogaron “Guarda el secreto”.
Y yo contesté: “Callo, pero me curaréis a mí”.[9]

El relato acaba de una forma sorprendente, como suele suceder en estos epigramas narrativos:[10] los dos jóvenes médicos sorprendidos se ven solicitados por el protagonista. Se trata de otro desarrollo del motivo de la enfermedad amorosa,[11] aunque aquí adquiere connotaciones indudablemente sexuales a partir de la distorsión del sentido de τρίβοντας… φάρμακον, “que majaban el remedio”, que se puede entender con un significado obsceno del verbo.[12]

Estratón se refiere a un chico fácil en este epigrama:

No te esfuerces en conseguir a Menedemo con dolo, mas hazle una señal
con las cejas y a las claras él mismo te dirá: “Adelántate”.
No habrá retraso, sino que se anticipa a quien lo guía;
es más viable no que una zanja, sino que un río.[13]

Según Estratón, no resulta difícil tener relaciones con Menedemo, está deseando, por decirlo con pocas palabras. Los dos últimos versos aluden a un pasaje de la Ilíada en que el río Escamandro persigue con sus aguas a Aquiles; esta circunstancia es objeto de una comparación que dice:

Como cuando un campesino, que abre una reguera desde una fuente de negra agua,
conduce la corriente de agua entre plantas y jardines
con un azadón en las manos, quitando de la zanja obstáculos;
en su avance son arrollados los guijarros
todos; fluyendo aprisa, corre con ruido
por el lugar en pendiente y se anticipa al que lo guía.[14]

Así pues, Menedemo, como el agua que corre cuesta abajo, llega a la cita antes que quien lo ha requerido, a pesar de haber indicado a su amigo que vaya primero.[15] Dicho esto, creemos que hay una expresión muy maliciosa en el último verso: podría decirse que se alude a lo muy accesible que es el muchacho en la relación sexual.

Contrasta con la manera de ser de este joven el argumento del siguiente epigrama de Estratón:

Culo y oro suman la misma cantidad.
Haciendo sumas, lo descubrí sin querer un día.[16]

Los antiguos griegos no tenían signos específicos para representar los números, sino que usaban las letras del alfabeto; Estratón constata que las letras de la palabra πρωκτὸς, “culo” o más exactamente “ano”, suman la misma cantidad (80+100+800+20+300+70+200=1570) que las letras de la palabra χρυσὸς, que significa “oro” (600+100+400+200+70+200=1570). El descubrimiento casual de Estratón introduce al lector en un tema corriente de la elegía y el epigrama, el auarus puer[17] (naturalmente también existe la auara puella), en que el poeta se queja del gasto que le reporta conseguir o mantener el amor.

Prodigioso

Estratón se emociona ante el retrato de un muchacho:

¡Feliz quien te ha retratado y feliz esa cera sabia,
que se deja vencer por tu belleza!
¡Ojalá yo fuera zigzagueo de carcoma o de gusano,
para saltar y devorar esa madera![18]

Estratón se dirige a un dibujo que representa a un muchacho. Está grabado en la cera que recubre una tablilla de madera. El deseo que siente el autor de estar junto al joven se concreta en su anhelo de convertirse en un parásito de la madera. Pero el epigrama no es tan inocente, como parece a primera vista, puesto que “esa madera” puede ser el pene del chico y entonces Estratón estaría hablando de una felación.[19]

Estratón representa una escena de la palestra:[20]

“Si lo sujetas con ésta, cógelo por la mitad, échalo abajo
y fájalo, empújalo y échate encima, agárralo!”
“No estás en tu sano juicio, Diofanto, pues difícilmente puedo hacerlo
yo por lo menos. Y la lucha entre chicos es otra cosa.”
“Muévete y resiste, Ciris, y soporta la arremetida;                               5
que aprenda a practicar contigo antes de practicar por su cuenta.”[21]

El epigrama[22] refleja una conversación de la palestra; en el primer dístico un entrenador, que se llama Diofanto, según sabemos después, aconseja a un discípulo cómo debe luchar; pero estos versos tienen un doble sentido, puesto que indican en qué postura debe poner al contrincante para sodomizarlo. No obstante, en el segundo dístico, el interlocutor se queja, alegando que no se ve capaz de llevar a la práctica los consejos que le da Diofanto. En los dos últimos versos, el entrenador aconseja a Ciris, el joven pasivo, que acompañe al otro, el primer discípulo, en sus movimientos; de lo que dice Diofanto en la última línea se deduce que se trata de un joven que se inicia como activo.[23]

En otro epigrama Estratón propone una adivinanza:

Tres es el total de los que están en el lecho; de ellos dos dan
y dos reciben. Un prodigio, creo que puedo llamarlo así.
No, no es mentira. Que a los dos uno, en medio, sirve
gozando por detrás, por delante haciendo gozar.[24]

El poeta plantea como un prodigio -θαῦμα[25]- la situación: se trata de una cadena formada por tres varones que tienen relaciones sexuales: cuentan como cuatro, puesto que el del medio cumple una doble función. Este epigrama fue traducido por Ausonio (Epigr. 119).[26] Aún hay otra versión del mismo asunto obra del propio Estratón:

El lecho acoge a dos que reciben y a dos que dan;
tú crees que son cuatro en total, pero son tres.
Si quieres saber cómo es posible, cuenta el del medio por dos,
ya que su vaivén favorece la faena de los otros.[27]

En otro poema Estratón brinda un extraño consejo:

Nunca, al asomar el sol su luz de la mañana,
conviene mezclar con el toro el ardiente perro,
no vaya a ser que, mojada la fructífera Deméter,
riegues a la peluda esposa de Héracles.[28]

El epigrama contiene alusiones astronómicas y mitológicas, que constituyen metáforas de partes del cuerpo. El primer dístico desaconseja acercar el perro, que, como hemos visto ya anteriormente, es otra forma de llamar el pene, al toro, que puede designar, entre otras partes, el perineo o las partes traseras;[29] y todo eso, a primera hora de la mañana. La razón del consejo aparece en clave mitológica:[30] se corre el peligro de que Deméter, esto es el alimento, se haga líquida y moje a la peluda esposa de Héracles, es decir, a Hebe, que designa, como también se ha dicho antes, el pubis.[31]

Estratón se queja de una enfermedad y pide remedio a la divinidad:

Si joder culos me echó a perder y, por esto,
sufro de podagra, Zeus, vuélveme espetón.[32]

El argumento es muy sencillo: Estratón atribuye a su afición por la sodomía su enfermedad, la podagra, creencia, por otra parte, extendida en su tiempo.[33] Pero pide a Zeus que lo convierta en κρεάγρα, “espetón”, probablemente para seguir sacando la “carne” (el miembro) de donde la introduce.[34]

Despedimos a Estratón con un epigrama mitológico:

Del mismo modo que antaño a Troya desde Creta, Teodoro,
Idomeneo llevó como escudero a Meríones,
así yo te tengo como amigo hábil; en efecto, aquél
era para unas cosas escudero y para otras compañero de lecho;
y tú, durante el día, hazme las labores de intendencia,                    5
pero de noche tentemos, por Zeus, a Meríones.[35]

Estratón propone a Teodoro que actúe con él como Meríones con Idomeneo. Éste, rey de Creta, representa un papel importante en la Ilíada. Como había sido pretendiente de Helena, participó en la expedición contra Troya al mando de ochenta naves; destacó en la guerra en diversos acontecimientos como la lucha en torno al cadáver de Patroclo o entre los héroes que entraron en el caballo de Troya. Meríones, nieto de Minos como él, fue compañero suyo y destacó por dar muerte a muchos troyanos o por su victoria en el tiro al arco en los juegos fúnebres en honor a Patroclo.
Estratón juega con la situación y crea un doble sentido. El adjetivo que hemos traducido aquí por “hábil”, περιδέξιος, significa literalmente “que tiene dos manos derechas”, “ambidextro”, y hace alusión a las dos funciones que atribuye a su esclavo Teodoro, esclavo de día y amante de noche. Meríones, como ya hemos visto anteriormente en un epigrama de Rufino,[36] trae consigo un juego de palabras con μηροί, “muslos”, y alude a la práctica del coito intercrural.[37]

Conclusión

La veintena de epigramas de Estratón que hemos traducido y comentado presenta un variado conjunto de temas y situaciones en el contexto de las relaciones homosexuales.
Sus composiciones son ricas en metáforas sobre el pene (animalejos como el perro, la lagartija u otros reptiles, cucurbitáceas como el pepino, el palo, etc.) y sobre el ano (cueva, acequia, toro), además de metáforas varias para la actividad erótica (el acto de devorar o la lucha en la palestra). La mayor parte de esa riqueza, que posiblemente pueda deslumbrar a un lector en una lectura inicial, no se debe a la invención de Estratón, sino a su sabio uso del lenguaje vulgar y, hasta cierto punto, a su estilización.
Encontramos algunos temas curiosos como la obsesiva preocupación por la impotencia (no exclusiva de este tipo de poesía homoerótica), la sorpresa por el rápido crecimiento del miembro, la comparación entre amor masculino y femenino o el interés por las cadenas sexuales.
También son destacables sus juegos con expresiones conocidas, como las fórmulas homéricas, versos de Eurípides o refranes de uso corriente, y su recurso a tópicos amorosos como el amor a cambio de dinero.
Por otra parte, Estratón recurre a personajes de la mitología relacionados con la materia troyana (el juicio de Paris, Astianacte, Idomeneo y Meríones) para referirse a relaciones y situaciones reales.

Notas

[1] Tratan también de la impotencia, además de los epigramas que tratamos seguidamente, AP V 47 (poema de Rufino), X 100 (Antífanes), XII 232 (Escitino), 240 (Estratón). Véase también Ovidio, Am. III 7.
[2] XII 11: ἐχθὲς ἔχων ἀνὰ νύκτα Φιλόστρατον οὐκ ἐδυνήθην, | κείνου, πῶς εἴπω; πάντα παρασχομένου. | ἀλλ᾽ ἐμὲ μηκέτ᾽ ἔχοιτε, φίλοι, φίλον, ἀλλ᾽ ἀπὸ πύργου | ῥίψατ᾽, ἐπεὶ λίην Ἀστυάναξ γέγονα.
[3] Sobre Astianacte o Escamandrio, cf. Il. VI 400-403.
[4] Cf. J. Henderson, The Maculate Muse, Yale, 1991 (2ª edición), p. 112. En AP XII 174, un epigrama de Frontón, aparece un juego de palabras con Astiages, aunque allí tiene un valor ligeramente diferente, factitivo, “el que impide empalmarse”.
[5] Cf. Tr. 725 (ῥῖψαι δὲ πύργων δεῖν σφε Τρωικῶν ἄπο. “Y es preciso lanzarlo desde las murallas troyanas”); Andr. 9-10 (παῖδά θ᾽ ὃν τίκτω πόσει | ῥιφθέντα πύργων Ἀστυάνακτ᾽ ἀπ᾽ ὀρθίων. “Y al hijo que parí para mi esposo, a Astianacte, lanzado desde las altas murallas”). Hay otra broma, según creo: el compañero de Estratón se llama Filóstrato, que se puede interpretar como “el amigo del ejército” o “el amigo de Estratón”.
[6] XII 216: νῦν ὀρθή, κατάρατε, καὶ εὔτονος, ἡνίκα μηδὲν· | ἡνίκα δ᾽ ἦν ἐχθές, οὐδὲν ὅλως ἀνέπνεις.
[7] Según P. G. Maxwell-Stuart (“Strato and the Musa Puerilis”, Hermes 100 [1972], p. 224), Estratón emplearía aquí el lenguaje de la música comparando el miembro con una flauta; en cambio, para M. González Rincón (Estratón de Sardes. Epigramas, Sevilla, 1996, p. 225) usaría vocabulario de la oratoria.
[8] Encontramos el mismo adjetivo en un poema de Marco Argentario (AP V 104) comentado anteriormente, cf. Espuela de oro y flechas del amor ((http://www.sarasuati.com/espuela-de-oro-y-flechas-de-amor-poesia-pornografica-clasica-iii/).). Sobre este adjetivo en la comedia, cf. J. Henderson, The Maculate Muse, Yale, 1991 (2ª edición), p. 112.
[9] XII 13: ἰητροὺς εὗρόν ποτ᾽ ἐγὼ λείους δυσέρωτας | τρίβοντας φυσικῆς φάρμακον ἀντιδότου. | οἱ δέ γε φωραθέντες, ‘ἔχ᾽ ἡσυχίην’ ἐδέοντο· | κἀγὼ ἔφην ‘ σιγῶ, καὶ θεραπεύσετ’ ἐμέ.’
[10] Cf. por ejemplo V 127 (de Marco Argentario), traducido en Solteras y casadas (http://www.sarasuati.com/solteras-y-casadas-poesia-pornografica-clasica-ii/).
[11] De este tema también hemos hablado anteriormente, cf. Espuela de oro y flechas del amor, nota 22 (http://www.sarasuati.com/espuela-de-oro-y-flechas-de-amor-poesia-pornografica-clasica-iii/).
[12] Cf. Sexto Empírico, P. III 246. También φυσικῆς, “natural”, apunta en esa dirección, puesto que φύσις, “naturaleza”, alude con frecuencia a las partes genitales, cf. J. Henderson, The Maculate Muse, Yale, 1991 (2ª edición), p. 77; J. J. Winkler, The constraints of Desire. The Anthropology of Sex and Gender in Ancient Greece, Nueva York-Londres, 1990, p. 224-227.
[13] XII 184: μὴ σπεύσῃς Μενέδημον ἑλεῖν δόλῳ, ἀλλ᾽ ἐπίνευσον | ὀφρύσι, καὶ φανερῶς αὐτὸς ἐρεῖ· ‘πρόαγε.’ | οὐ γὰρ ἀνάβλησις· φθάνει δέ τε καὶ τὸν ἄγοντα· | οὐδ᾽ ἀμάρης, ποταμοῦ δ᾽ ἐστὶν ἑτοιμότερος.
[14] XXI 257-262: ὡς δ᾽ ὅτ᾽ ἀνὴρ ὀχετηγὸς ἀπὸ κρήνης μελανύδρου | ἂμ φυτὰ καὶ κήπους ὕδατι ῥόον ἡγεμονεύῃ | χερσὶ μάκελλαν ἔχων, ἀμάρης ἐξ ἔχματα βάλλων· | τοῦ μέν τε προρέοντος ὑπὸ ψηφῖδες ἅπασαι | ὀχλεῦνται· τὸ δέ τ᾽ ὦκα κατειβόμενον κελαρύζει | χώρῳ ἔνι προαλεῖ, φθάνει δέ τε καὶ τὸν ἄγοντα.
[15] Misma circunstancia en AP V 46 (Filodemo), en que durante un encuentro callejero una mujer indica al hombre que vaya delante.
[16] XII 6: πρωκτὸς καὶ χρυσὸς τὴν αὐτὴν ψῆφον ἔχουσιν· | ψηφίζων δ᾽ ἀφελῶς τοῦτὸ ποθ᾽ εὗρον ἐγώ.
[17] El chico avaricioso queda retratado por ejemplo en AP XI 411 (Mecio); XII 8 (Estratón), 42 (Dioscórides), 44 (Glauco), 212, 239 (ambos de Estratón). Para las mujeres, cf. AP V 16 (de Marco Argentario), 30 (Antípatro), 32 (Marco Argentario), 33, 34 (estos dos de Parmenión), 63 (Marco Argentario), 109 (Antípatro), 113 (Marco Argentario), 114 (Mecio), 125 (Baso). Asimismo véase AP V 31; IX 241, 420 (estos tres últimos epigramas de Antípatro). En general, cf. F. Navarro Antolín, “Amada codiciosa y edad de oro en los elegíacos latinos”, Habis 22 (1991), 207-221. E. Cantarella (Según natura. La bisexualidad en el mundo antiguo, Madrid, 2010 [reimpr.], p. 46 y n. 4) considera que la comparación con el oro ilustra la atracción irresistible que estos autores atribuyen al ano.
[18] XII 190: ὄλβιος ὁ γράψας σε, καὶ ὄλβιος οὗτος ὁ κάλλει | τῷ σῷ νικᾶσθαι κηρὸς ἐπιστάμενος. | θριπὸς ἐγὼ καὶ σύρμα τερηδόνος εἴθε γενοίμην, | ὡς ἀναπηδήσας τὰ ξύλα ταῦτα φάγω.
[19] Cf. P. G. Maxwell-Stuart, “Strato and the Musa Puerilis”, Hermes 100 (1972), p. 217. Este autor también ha querido ver el sentido de “hincharse” (es decir, ponerse en erección) en el participio ἀναπηδήσας. Sobre otros sustantivos semejantes con sentido de miembro viril, cf. AP V 129 (epigrama de Automedonte traducido en Prostitutas y heteras [http://www.sarasuati.com/prostitutas-y-heteras-poesia-pornografica-clasica-i/]).
[20] El gimnasio y la palestra constituyen un buen escenario para las relaciones homosexuales, cf. AP XII 34 (epigrama de Automedonte), 123 (anónimo), 192 y 222 (Estratón). Véase J. F. Martos Montiel, “Erotismo y pornografía en la Grecia arcaica y clásica”, en A. Pérez Jiménez – M. C. Salcedo Parrondo (eds.), Las alas del placer. Las riberas del Mediterráneo bajo las flechas de Eros, Madrid-Málaga, 2004. p. 63-64.
[21] XII 206: ἢν τούτῳ ψαύῃς, τὸ μέσον λάβε καὶ κατακλίνας | ζεύγνυε καὶ πρώσας πρόσπεσε καὶ κάτεχε. | οὐ φρονέεις, Διόφαντε· μόλις δύναμαι γὰρ ἔγωγε | ταῦτα ποιεῖν· παίδων δ᾽ ἡ πάλη ἔσθ᾽ ἑτέρα. | ὀχλοῦ καὶ μένε, Κῦρι, καὶ ἐμβάλλοντος ἀνάσχου· | πρῶτον συμμελετᾶν ἢ μελετᾶν μαθέτω. (El primer verso presenta una gran dificultad de lectura, que se puede salvar gracias a una conjetura de G. Giangrande [“Konjekturen zur Anthologia Palatina”, RhM 106, (1963), p. 255-263]).
[22] Paralelos muy interesantes se hallarán en Luciano (Asin. 9-10), donde el encuentro carnal del protagonista Lucio con la esclava Palestra es descrito mediante metáforas del entrenamiento y de la lucha; cf. Apuleyo, Met. II 16-17. Véase también Aristófanes, Ec. 260-261, 965-966, Ach. 275-276; para las imágenes de lucha en este poeta cómico, cf. J. Taillardat, Les images d’Aristophane, París, 1965, p. 335-337; S. Halliwell, “Aristophanic sex: the erotics of shamelessness”, en M. C. Nussbaum – J. Sihvola (eds.), The sleep of reason: erotic experience and sexual ethics in ancient Greece and Rome, Chicago, 2002, p. 121-122. Para la palestra como espacio del erotismo, cf. C. Calame, Eros en la Antigua Grecia, Madrid, 2002, p. 104-113.
[23] De todos modos, ha habido varias otras interpretaciones del epigrama; para un resumen de las mismas, cf. M. González Rincón, Estratón de Sardes. Epigramas, Sevilla, 1996, p. 209-210.
[24] XII 210: τρεῖς ἀρίθμει τοὺς πάντας ὑπὲρ λέχος, ὧν δύο δρῶσιν | καὶ δύο πάσχουσιν. θαῦμα δοκῶ τι λέγειν· | καὶ μὴν οὐ ψεῦδος· δυσὶν εἷς μέσσος γὰρ ὑπουργεῖ | τέρπων ἐξόπιθεν, πρόσθε δὲ τερπόμενος.
[25] En este contexto también son descritos como “prodigiosos” los penes artificiales o la homosexualidad femenina, cf. J. F. Martos, Desde Lesbos con amor. Homosexualidad femenina en la Antigüedad, Madrid, 1996, p. 114, n. 1.
[26] Para estas cadenas, véase también Marcial XII 43; Suetonio, Tib. 43, 1; AP XI 139 (Lucilio).
[27] XI 225: ἡ κλίνη πάσχοντας ἔχει δύο καὶ δύο δρῶντας, | οὓς σὺ δοκεῖς πάντας τέσσαρας· εἰσὶ δὲ τρεῖς. | ἢν δὲ πύθῃ ‘πῶς τοῦτο;’ τὸν ἐν μέσσῳ δὶς ἀρίθμει | κοινὰ πρὸς ἀμφοτέρους ἔργα σαλευόμενον.
[28] XII 225: οὐδέποτ᾽ ἠελίου φάος ὄρθριον ἀντέλλοντος | μίσγεσθαι ταύρῳ χρὴ φλογόεντα κύνα, | μή ποτε καρπολόχου Δημήτερος ὑγρανθείσης | βρέξῃς τὴν λασίην Ἡρακλέους ἄλοχον.
[29] Sobre el perro, cf. nota 8 del artículo Prostitutas y heteras (http://www.sarasuati.com/prostitutas-y-heteras-poesia-pornografica-clasica-i/). Para la polisemia del toro, cf. J. Henderson, The Maculate Muse, Yale, 1991 (2ª edición), p. 202-203.
[30] También habla de ello un personaje de Juvenal (IX 43-44): an facile et pronum est agere intra viscera penem | legitimum atque illic hesternae occurrere cenae? (“¿Acaso es fácil y cómodo meter en las entrañas el pene reglamentario y allí hallarse con la cena de la víspera?”).
[31] Sobre Hebe y Héracles, cf. AP IX 554, epigrama de Marco Argentario traducido en Espuela de oro y flechas de amor (http://www.sarasuati.com/espuela-de-oro-y-flechas-de-amor-poesia-pornografica-clasica-iii/). No obstante, P. G. Maxwell-Stuart (“Strato and the Musa Puerilis”, Hermes 100 [1972], p. 239) considera que el poema aconseja evitar el coito con un muchacho demasiado joven.
[32] XII 243: εἴ με τὸ πυγίζειν ἀπολώλεκε, καὶ διὰ τοῦτο | ἐκτρέφομαι ποδαγρῶν, Ζεῦ, κρεάγραν με πόει.
[33] Que la podagra está provocada por los excesos sexuales lo afirman, por ejemplo, Séneca (Ep. 24,16), Petronio (I 40) y Celso (I 9, 2), cf. AP V 39 (epigrama de Nicarco)
[34] Ésa es la interpretación de W. M. Clarke, “Problems in Straton’s Paidikè Moûsa”, AJPh 99 (1978), p. 439. Para este sentido de carne, κρέας, cf. J. Henderson, The Maculate Muse, Yale, 1991 (2ª edición), p. 129. Otras interpretaciones pueden hallarse en M. González Rincón (Estratón de Sardes. Epigramas, Sevilla, 1996, p. 260-261).
[35] XII 247: οἷον ἐπὶ Τροίῃ ποτ᾽ ἀπὸ Κρήτης, Θεόδωρε, | Ἰδομενεὺς θεράποντ᾽ ἤγαγε Μηριόνην, | τοῖον ἔχω σε φίλον περιδέξιον. ἦ γὰρ ἐκεῖνος | ἄλλα μὲν ἦν θεράπων, ἄλλα δ᾽ ἑταιρόσυνος· | καὶ σὺ τὰ μὲν βιότοιο πανήμερος ἔργα τέλει μοι, | νύκτα δὲ πειρῶμεν, ναὶ Δία, Μηριόνην.
[36] Cf. V 36, traducido en Prostitutas y heteras (http://www.sarasuati.com/prostitutas-y-heteras-poesia-pornografica-clasica-i/); para un posible origen de este juego de palabras, cf. la nota 16 de dicho artículo.
[37] No parece necesario entender aquí una alusión al coito anal, como defiende M. González Rincón (Estratón de Sardes. Epigramas, Sevilla, 1996, p. 265).

Ilustraciones

1. Astianacte en el regazo de su madre Andrómaca quiere coger el casco de su padre Héctor, crátera de figuras rojas (370 a. C.-360 a. C.), Museo Nacional del palacio Jatta en Ruvo di Puglia (Bari).
2. Menelao y Meriones depositan el cadáver de Patroclo en un carro, urna en alabastro (II a. C.), Museo Nacional Arqueológico de Florencia.
3. Cadena sexual en una ilustración de La nouvelle Justine; ou, Les malheurs de la vertue (1797) del Marqués de Sade.

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Estratón y los muchachos, segunda parte (poesía pornográfica clásica V) por Sebastián Martínez García (Dr. en filología clásica), a excepción del contenido de terceros y de que se indique lo contrario, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 3.0 Spain Licencia.

About Sebastián Martínez

Doctor en filología clásica y catedrático de griego, ha publicado artículos y reseñas en revistas especializadas (Cuadernos de Filología Clásica, Prometheus, L’Antiquité classique, entre otras).

One Comment

  • 19 octubre 2013 | Permalink |

    Buenas Me ha gustado bastante tu noticia asi que pense en dejarte un mensaje. He pegado tu feed para no perderme tus articulos. Saludos desde Guatemala

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