JULIO DE 1936 (PRIMERA PARTE)

LOS SEIS GENERALES A FAVOR DEL GOLPISMO

 

periodico

 

Forges en una de sus historietas rebautiza la Guerra Civil Española (1936-1939) como una guerra “incivil”, pero toda guerra reclama su parte de razón y cuando las partes no se entienden se termina con violencia y asesinatos. Algunos historiadores, la gran mayoría, ponen como fecha de partida el 17 de julio día que Franco declara la guerra y el 18 de julio cuando se realiza el intento fallido de golpe de estado.

Pero la guerra se desencadenó el 17 de julio mientras Gil Robles estaba en el parlamento acusando a los de izquierdas de haber matado a Calvo Sotelo o mucho antes?

Durante la segunda República Española, las relaciones entre Madrid y Barcelona eran excelentes, pero como todo sistema de gobierno había quién ansiaba un cambio. Existían un número de personas, entre ellos acérrimos militares que deseaban un gobierno militar de derechas. Estos militares no querían la república, sinó deshacerse de ella como fuera posible y retomar una “mano dura” en el gobierno. Así que 6 de estos militares planearon un golpe de estado que estallaría en las calles el 18 de julio de 1936.

Estos militares estaban distribuidos por todo el país, excepto uno de ellos que planeaba su ataque desde el continente africano. Éste último era un militar joven llamo Francisco Franco, pero que más tarde la numismática lo apodaría como “caudillo de España por la gracia de dios”

1957MONEDA

Fig. 1 Moneda de 1957

  Los nombres de estos militares y los lugares que ocuparon fueron los siguientes:

“Cabeza suprema del alzamiento: general Sanjurjo
Director general de l’alzamiento: general Mola
Jefe del sector Madrid (centro): general Villegas
Jefe del sector Valéncia (levante): general González Carrasco
Jefe del sector Valladolid: general Saliquet
Jefe del sector Cataluña y baleares: general Goded
Jefe del sector de África: general Franco” (1)

Meses atrás a esta fecha, un grupo de radicales falangistas que se oponían a la república perpetró ataques a militantes de izquierdas abriendo una brecha cada vez más distante y acusado entre las diferentes ideologías. Julio de 1936 fue una época convulsa porque había pequeños altercados entre los revolucionarios y el bando sublevado (al que pertenecían los generales mencionados).

“Desde hace varios meses la capital de España era teatro de pequeños combates 
de calle en donde intervenían los grupos de choque de la Falange atentando 
a alguno que otro destacado  militante de izquierdas, a un simple obrero, 
o a un vendedor de prensa socialista, comunista o libertaria. La réplica de 
los hombres de izquierda era contundente e inmediata”. (2)

Las contiendas duraron varios meses hasta que llegó el 13 de julio de 1936 donde murieron  dos personas representativas de los dos bandos: José del Castillo y Calvo Sotelo.  

 

12 y 13 DE JULIO DE 1936: CASTILLO Y CALVO SOTELO

 

Las tropas falangistas como en altercados anteriores incitaban a la violencia a los revolucionarios y estos les correspondían con la misma moneda. Ninguno de ellos era mejor que el otro, simplemente tenían sus propias ideologías sobre lo que debía ser el futuro del estado. Un futuro que pronto se empezaría a manchar de sangre.

José del Castillo Sáez de Tejada (1901 – 1936), un guardia de asalto que había formado parte de la revolución de 1934, fue avisado un 12 de julio de que corrían rumores de asesinato contra su persona. Éste salía de una corrida de toros, pero no hizo caso a los rumores. Sáez de Tejada, quién había contraído nupcias escasamente hace dos meses era un miliciano rojo defensor de la república y de las milicias de izquierdas. Él no pensó que esos rumores fueran ciertos y a las diez de la noche se dirigió hacia el cuartel para hacer la guardia. En ese momento unos hombres armados con pistolas le dispararon hasta darle muerte en la calle. Al día siguiente, el diario “La Voz . Diario republicano” en la página 9  dejaba ir esta notícia:

“ A las 21:55 de la noche, en la esquina de las calles Hortaleza y
 Augusto Figueroa, en las inmediaciones del domicilio en que vive el teniente 
de Asalto don José del Castillo, perteneciente al cuartelillo de Pontejos, 
segundo grupo, esperaba su salida un grupo de cuatro individuos. 
El señor Castillo se dirigía a dicha hora para tomar servicio que 
comenzaba a las diez de la noche, o sea cinco minutos después” (3)

La noticia iba acompañada del siguiente titular “Un oficial de Seguridad muerto a tiros”. La noticia del asesinato de Saéz de Tejada debió sentar mal al gobierno republicano. Sobretodo sentó mal a Santiago Casares Quiroga –abogado y político republicano- quién horas más tarde mandaría matar a Calvo Sotelo. Los milicianos rojos ante la desgracia de haber perdido a uno de los suyos se afanaron en encontrar y matar a Calvo Sotelo unas horas después. Un grupo de 15 milicianos enviados por Quiroga fueron en busca de Sotelo y le dieron muerto. Uno de ellos, Aniceto Castro Piñeiros, había sido prisionero de guerra. Éste último, en 1938 le hicieron una entrevista sobre como murió Calvo Sotelo y los hechos acaecidos durante la noche del 12 de julio de 1936.

Santiago_Casares_Quiroga

Fig. 2 Santiago Casares Quiroga

En la entrevista con el preso Piñeiros, menciona que él [Piñeiros] se iba a las diez, al igual que su compañero José del Castillo, para hacer guardia en el cuartel de Pontejos. Seguramente se encontraría el cadáver de su compañero en la calle, cerca de donde vivía, o se enteró dentro del cuartel de su muerte.

La entrevista que le realizaron a Piñeiros en la cárcel de Tinejas explica su visión de los hechos del 12 y 13 de julio:

“[PERIODISTA]El guardia Castro Piñeiro, no tiene que esforzarse mucho
 para recordar datos. En su imaginación deben estar vivas las escenas 
de aquel gran crimen, y contesta con rapidez a nuestras preguntas.
  •  Tú, ¿estabas de guardia la noche que fue asesinado don José Calvo Sotelo?
Sí. Entre a las diez de la noche del 12 de julio, en el cuartel de Pontejos.
  •  ¿Quién era el jefe de la guardia?
Estaba de jefe de la fuerza el comandante Murillo.
  •  ¿Quiénes más recuerdas?
El teniente Andrés León Lupiol; los cabos Mario García y Francisco Condé; 
el guardia José Rey…
  •  ¿De que se hablaba en el cuartel?
Aquel mismo día había ocurrido la muerte del teniente Castillo, y 
no se hablaba de otra cosa., los oficiales entraban y salían y llegaban 
bastante paisanos que comentaban la muerte de Castillo, en términos de 
gran exaltación. Hay que acabar con los fascistas – decía uno. 
Tiene que caer algún pez gordo –decía otro. Y estando así el ambiente 
llegó vestido de paisano, el capitán Conde, de la Guardia Civil. 
Estad tranquilos – nos dijo; tranquilos y preparados, porque el Gobierno 
está dispuesto a que no quede esto así.
  •  ¿Había entre los paisanos que fueron aquella noche al cuartel algunos conocidos?
Sí. Varios pistoleros que desde hacía tiempo formaban la escolta particular
 de los políticos de izquierda. Entre ellos uno que lo había 
sido de Indalecio Prieto.
  •  ¿Cómo se llamaba?
No lo sé. Tenía unos 30 años. No era guardia, pero le habían dado un 
carnet de Asalto. Iba mucho a un bar de la calle de Peligros, donde 
yo le conocí. Cuando se hablaba de las gentes de derechas, solía decir:
"Lo que hace falta es darle gusto al dedo". Un compañero, hablando de él, me dijo: 
"Si hubiera muchos con éste, se habrían acabado ya los fascistas". Cuando este
individuo llegó al cuartel iba con un humor endiablado. 
¿Está el capitán Cortes? –preguntó Sí. ¿Quieres que le avise? No hace falta.” (4)
La entrevista seguía y Piñeiros declaraba como fue el asesinato de Calvo Sotelo, 
tan solo unas horas después de su desaparecido compañero del Castillo. 
El diario republicano “La Voz” publicó ese mismo día unas páginas más adelante 
del asesinato del Castillo , el de Calvo Sotelo. 
El diario dedicaba más texto y detalles sobre como murió Calvo Sotelo, 
quizá porque fue un personaje dedicado a la política.
Cuando Sotelo acudía a las Cortes solía decir que el orden estaba resquebrajado, 
que se necesitaba orden y que si nadie lo ponía pues se podría hacer 
uso del ejército. Las palabras de Sotelo no gustaban a los socialistas porque 
tenían una ideología muy diferente a la de Sotelo.

Piñeiros recuerda como fueron los hechos tras arrestar y secuestrar a Sotelo, 
asesinarlo en su casa y llevarlo en una camioneta, “la camioneta nº 17” 
hasta el cementerio del este de la ciudad de Madrid.
“Dormía ya la familia del jefe del Bloque Nacional, cuando llegaron a su 
domicilio el Capitán Condé y los guardias encargados de detenerlo. Subieron 
al piso y llamaron reiteradamente a la puerta. Acudió la sirvienta a quien 
requirieron para que abriese. La forma reiterada e imperativa de la llamada, 
despertó al señor Calvo Sotelo, quien sospechando, sin duda alguna, una 
anormalidad en la visita, se levantó, acudiendo a la puerta del piso.
El señor Calvo Sotelo manifestó su extrañeza por la forma en que se conducían 
los que llegaban. El capitán Condé replicó: Traemos orden de detenerlo, 
Detenerme? ¿No saben ustedes que soy diputado a Cortes? Lo sabemos, pero 
la orden tiene que cumplirse. Bien, podré vestirme antes. Efectivamente el 
señor Calvo Sotelo estaba en pijama. Fue autorizado para vestirse, pero 
bajo la vigilancia de uno de los esbirros
La alarma en la familia fue extraordinaria, procurando el señor Calvo Sotelo 
tranquilizar la inquietud de su esposa y de sus hijos. Vestido el señor 
Calvo, salió a su despacho, donde se hallaba el capitán Condé. ¿Puedo 
saber que autoridad me detiene? Si , soy capitán de la Guardia Civil. Como iba 
de paisano, el diputado le preguntó: ¿Tiene la bondad de enseñarme su carnet? 
Se lo mostró el capitán. Intentó entonces hablar por teléfono para 
protestar ante la Dirección de Seguridad de su detención, pero uno de los 
guardias se lo impidió. También le fue impedida la comunicación a los 
familiares del señor Calvo, arrancando violentamente los hilos del teléfono.
Don José, en el momento de salir de su casa, vestía su traje gris claro, 
zapatos marrón, calcetines grises y sombrero, también gris. Desde luego las 
sospechas del estadista fueron muy acentuadas y se aumentaron al impedirle 
la comunicación telefónica. Por ello se asomó al balcón y preguntó a 
los guardias de seguridad que prestaban servicio si los que habían llegado 
eran guardias de Asalto. En vista de la respuesta afirmativa dio un 
abrazo a su esposa y dirigiéndose a Condé , le dijo: Bueno, vamos allá 
cuando quiera. Al salir dijo aún a su esposa: Estad tranquilos. No será nada. 
Volveré enseguida”. (5)

Sin embargo, Sotelo ya no volvió. Dos grupos se habían enfrentado entre ellos matando cada uno a un adversario que no era mejor que el otro. El ambiente de riñas y violencia en las calles aumento considerablemente. Los falangistas se sublevaron aun más y las calles él 18 de julio ya eran un infierno en ciudades como Barcelona. También hay que decir que las milicias rojas no se quedaron cortas porque también col.laboraron en la causa sembrando terror a todo aquél que fuera religioso o conservador. La guerra había empezado y no se detendría ante nada.

FUENTES DE INFORMACIÓN

ILUSTRACIONES

Cabecera: http://3.bp.blogspot.com/-6Q-oBkHpS-Q/TiPe97IKyPI/AAAAAAAAAZI/oplaPLJKkgk/s1600/periodico.jpeg

Fig. 1 Moneda de 1957

http://www.maravedis.net/francisco_franco.html

Fig. 2 Santiago Casares Quiroga

http://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_Casares_Quiroga#mediaviewer/Archivo:Santiago_Casares_Quiroga.JPG

FUENTES

(1) GUITART, M.; “El cop d’Estat del 18 de juliol de 1936”, ed. Cossetània edicions, col. El Tinter nº 121, Valls, 2011. Página 48

(2) PAZ, A.; La guerra de España: paradigma de una revolución, ed. FLOR DEL VIENTO, Barcelona, 2005. Página 93

(3) DIARIO LA VOZ, 13-06-1936, Página 9

(4) PLATAFORMA MEMORIA HISTORICA 2003 [http://www.plataforma2003.org/memoriahistorica/calvosotelo/asesinato_calvosotelo.htm] (Consultado el 12/06/2014)

(5) Opere citato (4)

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About Elena Moragas Pascual

Sóc tècnica en Gestió administrativa i Grau superior en Restauració per ESHTSI (Escola Superior d'Hosteleria i Turisme Sant Ignasi Sarrià). Actualment compagino la meva feina amb els estudis de psicologia i Humanitas a la UOC. Sóc col.laboradora de radio a Radio Martorell. El motiu pel que estic aquí es perquè em fascina el món antic, descobert per primer cop l'any 2006 on la concepció del món que coneixia va canviar radicalment la meva visió de veure i viure la història. Sens dubte aquest ha estat un fet que ha marcat la meva vida acadèmica.

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