PORNO TRÓPICO: EL CARIBEÑO Y EL “GAZE” TRANSATLÁNTICO EN EL CINE ESPAÑOL

flores de otro mundo

Flores de otro mundo

De acuerdo a la crítica Anne McClintock, el porno trópico es la forma en que el imaginario europeo proyectaba sus deseos sexuales y prohibidos hacia América o África. Esta visión del colonizador dominante mirando al colonizado inferior como algo exótico es evidente en el cine español contemporáneo. El porno trópico se representa en películas que tratan el tema de la inmigración latinoamericana y especialmente con los inmigrantes del Caribe.

El propósito de este ensayo es analizar dos películas de los años noventa que abordan el tema de la inmigración: Cosas que dejé en la Habana (1997) y  Flores de otro mundo (1999)  mostrando cómo estos productos culturales presentan al inmigrante caribeño a través de estereotipos sexuales y raciales. Aunque estas películas plasman la “realidad” de la España moderna, siguen perpetuando la hipersexualidad y el racismo hacia al otro y mantienen los estereotipos sobre la inmigración caribeña en España. Para Bell Hooks en su artículo, “Eating the Other” la raza y la etnicidad del otro se convierten en un medio de placer para el grupo dominante, es decir, el español afirma su poder sobre el otro usando su sexualidad para controlar al caribeño. A la vez es importante tomar en cuenta la apropiación que toman los inmigrantes ante esta mirada exótica. En estas dos películas, los inmigrantes usan su sexualidad para sobrevivir en el país extranjero porque saben cómo son vistos por los españoles.  Asimismo, los españoles en estos filmes expresan una sexualidad reprimida para controlar al otro.

Las técnicas narrativas y cinematográficas utilizadas en estas películas son claves para comprobar esta idea.  Examinaré el argumento discursivo, los personajes y la escenografía (espacios y sonidos) para probar mi tesis.  Mucho se ha escrito sobre la interculturalidad, el racismo y el etnocentrismo en estas películas pero la crítica ha fallado al solamente mencionar el porno trópico como tema. Por esta razón es importante incluir este tema en la investigación de cine español contemporáneo. Para entender este argumento, es fundamental trazar la relación entre la inmigración, el porno trópico, España y El Caribe.

Las olas migratorias entre España y Latinoamérica, se han producido a lo largo de la historia y forman parte de la memoria colonial.  El encuentro de dos culturas a la llegada de Colón a América produjo un flujo migratorio desde España hacia Latinoamérica que continuó hasta mediados del siglo XX.  España empezó a recibir a miles de inmigrantes latinoamericanos al final del siglo XX convirtiéndole en un país de acogida. Del continente americano, llegaron inmigrantes de todas partes incluyendo el Caribe, específicamente República Dominicana y Cuba.

Estos dos países caribeños siempre mantuvieron una relación directa con España desde la época colonial. Durante el siglo XIX muchos dominicanos al igual que cubanos adinerados viajaban a la madre patria con el objetivo de residir temporalmente para estudiar o trabajar.  Pero es en el siglo XX cuando las emigraciones hacia España fluctuaron debido a cambios sociales políticos y económicos en República Dominicana y Cuba.

En la República Dominicana la emigración hacia España en el siglo XX se puede dividir en dos etapas, la primera ocurrió entre las décadas de los sesenta hasta los ochenta. Esta etapa fue categorizada por lo que se denomina como “goteos migratorios” o una emigración escasa que poco a poco fue incrementando hasta los años noventa.  Durante esta época República Dominicana pasaba por varios cambios políticos (el final de la dictadura, golpes de estado, cambios de gobierno) lo cual provocó la emigración hacia España.  La segunda etapa y la más importante se inició a finales de los ochenta principios de los años noventa. En el artículo del investigador Alcides Pimentel, “Dominicanos en España. Los dominicanos en Barcelona” no fue hasta la segunda etapa que la inmigración pasó a convertirse en un flujo importante. Hasta esa fecha, España facilitaba el proceso de entrada a los dominicanos pero fueron las “cadenas migratorias”  las que catapultaron la emigración hacia España de muchos ciudadanos. Muchos profesionales y operarios así como cónyuges y allegados (ascendientes, descendientes, adoptados, etc.) de ciudadanos españoles decidieron ir a España a buscar mejoría económica y social. Estos factores propiciaron el establecimiento y desarrollo de “cadenas migratorias” muy activas. Igualmente, la escasez de impedimentos legales para entrar en España facilitó el proceso hasta la imposición del visado obligatorio en junio de 1993 (Pimentel 5).

En el caso de Cuba, la crítica Maryellen Fullerton en su artículo,  “Cuban Excepcionalism: Migration and Asylum in Spain and the United States” afirma que los cubanos comenzaron a llegar a España a mediados del siglo XX.  Al igual que los dominicanos, los cubanos veían a España como un lugar temporero pero más que nada como un puente para llegar a Estados Unidos. Un acontecimiento histórico cambió la emigración de Cuba. En 1959, se inició la Revolución Cubana  y Fidel Castro tomó poder en los años sesenta, Cuba experimentó flujos migratorios hacia EEUU y también a España por miedo a este nuevo régimen. Más de 900,000 cubanos huyeron del país durante las primeras cuatro décadas de la Revolución incluyendo profesionales y familias adineradas.

Aunque Franco rechazó los gobiernos comunistas y rompió vínculos con países como Rusia,  las relaciones socio económicas entre Cuba y España permanecieron hasta después de la transición.  En los sesenta, el gobierno español junto a organizaciones no gubernamentales asistió a los cubanos con comida, ayuda médica, y facilidad para un traslado a Estados Unidos.  Sin embargo, durante la dictadura en España (1939 a 1975) no existió ninguna regulación migratoria o asilo político. No fue hasta los años ochenta con la creación de la Ley de Emigración que también se implementó una legislación para el asilo político y para los refugiados (Fullerton 543). En los años noventa, después de las caídas de los gobiernos comunistas en Europa del Este y una fuerte crisis económica los cubanos pidieron asilo político en España convirtiéndolo en el país Europeo con más refugiados. Sin embargo, las legislaciones cambiaron y pusieron restricciones de visado para España.  A consecuencia de estas restricciones, la mayoría de los cubanos llegaron a España vía Rusia ya que este país no pedía visa (Fullerton 547).

No obstante, las migraciones caribeñas hacia España provocadas por la inestabilidad política y económica en el siglo XX, trajeron mucho cambio a la sociedad española. A pesar de los vínculos y las semejanzas idiomáticas y culturales con España la inmigración comenzó a verse como un problema. Aunque España se transformó en un país atractivo para la inmigración latinoamericana, el inmigrante siempre fue visto como el otro y los medios de comunicación (la radio, los periódicos) al igual que el cine, empezaron a percibir el fenómeno de la inmigración como algo negativo. Asimismo, el discurso de la época mantenía que la inmigración era una invasión, o algo que iba a cambiar negativamente a la sociedad española (Gordillo 6).

Para asegurar el éxito del proyecto colonial, Anne McClintock afirma en su libro “Imperial Leather” que el imperialismo precisó una teoría de raza, de género y de política sexual.  Estas eran las tres maneras en que el colonizador dominaba al otro. Esta visión de que el otro es algo exótico e hipersexual continúa perpetuándose en el cine.

En el articulo “Tal como éramos: El cine de la transición política española” Josefina Martínez afirma que: “El cine, al ser un modelo de representación de la realidad, se convertirá en uno de esos lugares de confrontación simbólica entre representaciones sobre qué realidad social será percibida y como deberá ser esta” (74). Es decir, el cine es el producto cultural que informa y educa a un público sobre las realidades sociales. Además, es una forma en que las generalizaciones culturales se establecen en una sociedad. El cine nacional español pasó por muchos cambios narrativos y temáticos después de la muerte de Franco y al desaparecer la censura, los temas relacionados con la crítica política, religiosa y social al igual que la sexualidad comenzaron a ser más visibles.

La sexualidad en el cine es una construcción de imágenes que atrae a un público. La feminista Laura Mulvey en su artículo “Visual Pleasure and Narrative Cinema” (1975) introdujo el concepto del “gaze” al cine, concluyendo que el hombre deshumaniza a la mujer con su mirada. Las teorías psicoanalíticas de Freud y Lacan apoyan la representación del porno trópico en el cine. Para Lacan, el cine posiciona al espectador a un espacio imaginario en relación a las imágenes y el discurso que miran. Mientras que para Freud, la scopofilia o (el placer de mirar) toma al otro como un objeto de estimulación sexual.  En los años 90, España absorbió las tendencias de otros países del Primer Mundo para comercializar lo otro y lo exótico ya que esto era visto como un valor consumible.  Las comedias también fueron parte de la comercialización del cine en los años después de la transición, y las películas denominadas como (comedia hispánica sexy), “satirizaba el supuesto liberalismo sexual del español mediante su desbordado apetito sexual y su relación con los otros” (Martínez 83).

En los años noventa, el inmigrante (en el cine) pasa de un plano secundario a uno protagónico. En esta época, muchas películas comenzaron a relatar la forma de vida de los inmigrantes, sus problemas y las dificultades de integración. A la vez, “el inmigrante fue visto como alguien relacionado al crimen y la prostitución” (Gordillo 212).  Aunque el cine de los noventa trataba sobre los cambios en la sociedad española, señalaban una mirada estereotipada del inmigrante.

Las dos películas que analizaré reflejan la realidad sobre la inmigración en España y mantienen un estereotipo del caribeño con humor. Estás películas se pueden categorizar como comedias, en dónde el inmigrante se enfrenta a las dificultades de la vida en España haciendo reír al público.  El conflicto dramático en estas películas es entre el inmigrante y la sociedad de acogida, es decir, los inmigrantes se afrontan a los obstáculos que los impiden sobrevivir en España.  En estos filmes los inmigrantes sufren de problemas económicos, amorosos y de integración, además sufren de nostalgia hacia su país.

Cosas que dejé en la Habana y Flores de otro mundo fueron coproducciones entre España y Latinoamérica.  Los directores (españoles) de ambas películas, co-escribieron los guiones con otros escritores y utilizaron a actores pocos conocidos para darle más autenticidad a estas narraciones de inmigración.

A pesar del realismo en estas películas, los estereotipos son visibles en ambas. En el artículo. “El diálogo intercultural en el cine español contemporáneo: entre el estereotipo y el etnocentrismo” Inmaculada Gordillo señala que los estereotipos son causa del desconocimiento del otro y su cultura. Por lo tanto, estos estereotipos causan un rechazo social y un racismo contra el inmigrante. Asimismo, Gordillo sostiene que “los prejuicios y los estereotipos siempre se utilizan para analizar la realidad y debemos de ser conscientes de ello” (5). Los estereotipos negativos sobre la inmigración es visible en la proyección sexual que tiene el español o española sobre el otro (el inmigrante). Para evidenciar estos estereotipos  consideraré el argumento narrativo, los personajes y la escenografía.

Cosas que dejé en la Habana (1997) dirigida por el director Manuel Gutiérrez Aragón y coescrita con el cubano Senel Paz cuenta la historia de tres hermanas que emigran a España durante los noventa en busca de nuevas oportunidades sociales y económicas. En los títulos de crédito las imágenes presentan un panorama de La Habana. Estos primeros planos en secuencia contrastan la Habana con España.  Flores de otro mundo (1999) de la directora Icíar Bollaín y coescrita con el escritor Julio Llamazares narra la historia de tres mujeres (una española, una dominicana y una cubana) que migran dentro de España a un pueblo rural (Santa Eulalia) para establecer unas mejores condiciones de vida económica y social.  El pueblo rural de Santa Eulalia está escaso de mujeres y los solteros del pueblo organizan una comitiva para traer mujeres al pueblo. En los títulos de crédito vemos un plano central mostrando una carretera desolada lo cual implica un viaje, inmediatamente después la cámara se enfoca en un autobús donde se encuentran mujeres españolas al igual que extranjeras. Desde un principio estas dos películas están preparando al espectador para la historia que van a narrar. La yuxtaposición entre el español y el otro es evidente en estas primeras escenas.

Los actores que dan vida a diversos personajes en una película son importantes para la narración y el argumento. El dialogo y la manera en que interactúan estos personajes también indica una forma explícita de la hipersexualidad y una visión exótica.  En estos filmes se usan actores reconocidos con actores poco conocidos para representar a los españoles y al inmigrante.  Es en las relaciones de pareja entre los personajes que vemos la representación del porno trópico.

En Cosas que dejé en la Habana el actor principal Jorge Perrugorria da vida al personaje de Igor. Igor es un inmigrante ilegal en España, un cubano atractivo con ojos claros que usa su personalidad encantadora y su sexualidad para sobrevivir.  Por las noches va a un bar cubano Aché pa´ ti en busca de “plata y una cama.” Sabe que las españolas lo ven cómo algo exótico y diferente y se aprovecha de esta visión para subsistir. Además ayuda a otros cubanos exiliados proveyendo pasaportes falsos para llegar a Estados Unidos. Igor mantiene un doble discurso, saltando entre las dos culturas. A pesar de que vive en Madrid, Igor siente una nostalgia hacia Cuba. La nostalgia que se presenta en este filme va ligada a la sexualidad.  Para Igor, hay una diferencia entre las mujeres españolas y cubanas. En un plano secuencia junto a su amigo cubano Bárbaro (recién llegado de Cuba), los dos comienzan a hablar sobre la pornografía en España. Mientras comen en un bar y caminan por las calles de Madrid,  tienen una conversación bastante explicita sobre el sexo.  Igor: “Nosotros formamos tremendo lío aquí”  “¿De qué tú crees que sobreviví cuando llegué a Madrid?”  “¡Haciendo feliz a las españolas!”  Para Bárbaro, la libertad sexual de las españolas le asombra pero no le sorprende de que su amigo Igor usa su sexualidad para sobrevivir, siente una curiosidad por saber como lo hace. Bárbaro: “Es fácil ligar con españolas?” “¿Dónde las ligas?”  Igor: “En un acto de solidaridad,  tengo fotos de la Revolución, de la Sierra Maestra, tengo fotos hasta con el Comandante.”  Esa noche, Igor conoce a Azucena interpretada por la actriz española Kiti Manver. Azucena es la vecina de la tía de las tres hermanas cubanas y siente una atracción y una curiosidad hacia otras culturas. El personaje de Azucena también usa su sexualidad con el fin de liberarse. Es una mujer cuarentona rubia que quiere disfrutar del sexo. Frecuenta ir a un bar para conocer extranjeros y es en ¨Aché pa´ ti¨ que conoce a Igor. Inmediatamente hay un entendimiento implícito entre Igor y Azucena. Igor al querer continuar la noche la invita a un bar pero al estar cerrado Azucena le contesta: “El mío está abierto”.  En la siguiente escena se escuchan los gemidos de los dos e inmediatamente hay un plano medio corto que muestra a Igor y Azucena. La cámara hace un primer plano de sus cuerpos semi desnudos y un dialogo comienza entre los dos personajes. Azucena: “¡Como sois los cubanos, menudo entrenamiento les han dado!”  Igor: “Estamos preparados para la guerra necesaria mi amorcito.” En otra escena, vemos las fotos de niño de Igor junto al Comandante Fidel Castro. Azucena las mira con precisión y la cámara hace un zoom de acercamiento. Azucena cree que está enamorada de Igor y al día siguiente invita a las hermanas a desayunar en esta escena, les cuenta sobre Igor. Les dice: “El está en la ducha, es maravilloso el tío.” Las hermanas cubanas le advierten a Azucena sobre los hombres cubanos pero ella continua sin importarle: “¡En dos noches me ha hecho más feliz, más que el serbio-bosnio y que el marroquí! ¡Me dice unas cosas!… Que en Cuba hay una flor que le dicen orejitas de ratón como las mías, y que el coño me huele a pomelo.” Azucena es una mujer que ya ha tenido muchas experiencias con varios extranjeros en España y sabe muy bien lo que quiere. Al saber que Igor está enamorado de una de las hermanas (Nena) lo bota de su apartamento.

Otros personajes que usan su sexualidad y ejemplifican la unión entre España y Cuba son Lumilda y Javier. La segunda de las hermanas, Ludmila sueña con tener las cosas que nunca tuvo en Cuba. Aunque trabajaba como costurera en Cuba ahora en España está dispuesta a hacer lo que sea para mejorar su condición de vida. Por obligación de su tía, las tres hermanas van a casa de una familia adinerada española que promete darle los papeles con tal de que una de ellas se case con Javier. Al principio, Nena (la más pequeña) rechaza esta oferta al igual que Rosa la mayor.  Sin embargo es Ludmila que decide casarse con Javier. Para ella, España al igual que sus hombres es algo distinto y diferente.  En un dialogo con sus hermanas, Ludmila admite que: “En este país hay tipos que están buenísimos”.  “Tienen unos paquetes… ¡Ay esos toreros! Y las piernas que tienen… ¿y las nalgas? Esos futbolistas…tienen unas nalgas así duras.” La visión del porno trópico también se ve desde el punto de vista del otro. Los cubanos ven a los españoles como algo exótico.  Javier, interpretado por Pepón Nieto es un joven español que no se ha casado y todavía vive con su madre. Su madre desea que su hijo se case con una extranjera para tener nietos. Para ella las extranjeras son un intercambio que beneficiará tanto a su hijo como a las inmigrantes. “Esto es un asunto de papeles.” Javier le dice a una de las hermanas que no les gustan a las mujeres pero es por su falta de experiencia sexual. Ludmila va a casa de Javier para pasarse un ratico con él. En esta escena explícita,  Ludmila inicia una interacción sexual con Javier. En este plano tenemos un movimiento lento de la cámara que pone a los dos personajes al mismo nivel. Los dos están sentados frente a frente y poco a poco Ludmila se le va acercando a Javier. Ya cuando están cerca, la cámara cambia el ángulo y se posiciona detrás del personaje de Javier dándonos un plano subjetivo. Es aquí en esta escena donde el “male gaze” es visible. Javier mira a Ludmila como algo deseable e inalcanzable. Ludmila le hace preguntas a Javier sobre su sexualidad.  Ludmila: “¿Tú has visto una vez una mujer desnuda?” Javier: “Si.” Ludmila: “¿Cuántas veces?  No vale en el cine.”Javier: “Una vez, a mi madre cuando era niño estaba en el cuarto desnuda porque había salido del baño y en vez de marcharme me le quedé mirando, cuando se dio cuenta de que la miraba se volvió y me pego una bofetada. Al darme la bofetada las tetas empezaron a moverse de un lao al otro y yo me eche a reír.” A lo cual Ludmila responde: “Tú sabes una cosa, yo tengo unos pechos preciosos. ¿Quieres verlos? Tócalo. Tócalo chico que no muerden. A ver así, ya. Ahora déjame ver los tuyos.” Javier: “Los míos pero ¿para qué?” Ludmila: “Pues porque los pechos de los machos también son sabrosos. Así. Hay un cablecito que va de los pechos a las bolas. ¿Lo sientes? ¿Viste que rico es?”

La película Flores de otro mundo también utiliza a actores reconocidos y poco conocidos. En esta película tenemos los personajes españoles interpretados por actores reconocidos en el medio español,  Luis Tosar, y Elena Irureta. Los personajes inmigrantes son actrices poco conocidas. Patricia la dominicana es interpretada por Lissette Mejia y la cubana Milady es interpretada por Marilyn Torres. La sexualidad y los estereotipos son representados en las relaciones de Damián y Patricia al igual que Miladys y Carmelo.

Damián un español trabajador y calvo es uno de los solteros del pueblo. Es un hombre tímido pero noble de corazón. El desea establecer una relación con una de las mujeres que vienen al pueblo para poder salir de la casa de su madre. Al igual que el personaje de Javier en Cosas que dejé en la Habana es un hombre con poca experiencia sexual. El no conoce la cultura de las dominicanas y no sabe como afrentarse ante esa situación. Damián cree  en los estereotipos que su amigo Carmelo y su madre Gregoria han creado sobre las extranjeras.

Una de las mujeres que llega al pueblo de Santa Eulaila es Patricia, una mulata dominicana de 26 años que tiene dos hijos. Arriba al pueblo con un vestido llamativo de color rosa y su pelo natural con risos.  En una escena en la plaza con una panorámica vemos como los hombres del pueblo interacciona con las mujeres y en especial con las extranjeras. Al sentirse acosada por unos de ellos, Patricia se acerca a la barra y pide un vaso de agua, diciéndole a Damián: ¨ ¿Tú no me vas a tocar las nalgas verdad?¨ ¨No¨ responde Damián. Aquí es la primera interacción de estos personajes.  En la noche, Patricia y sus amigas (también dominicanas) cuchichean sobre los hombres que acaban de conocer. Las amigas interrogan a Patricia sobre Damián: ¿Qué te dijo? Patricia responde: “Que no quería estar solo… que vive con su mama”. Estos dos personajes saben que el matrimonio será beneficioso para los dos, Damián podrá salir de la casa de su madre y Patricia podrá tener una estabilidad económica para sus hijos.  Patricia reconoce que la madre de Damián la ve como diferente.  En un supermercado mientras compra con Milady la cubana le confiesa: “No señor yo no estoy pa´eso, que si me caso es velando por mis hijos, para trabajar de chacha de nadie, hubiera seguido en Madrid, que al menos me pagaban…  yo malagradecida no soy, coño, ¡pero que me deje hacer a mi manera que una no es la esclava de nadie!”

Otro ejemplo del porno trópico es cuando Damián y Patricia se encuentran en su cama y de espaldas Patricia le pregunta a Damián si él le gusta. La cámara hace un primer plano de los dos, pero no hay desnudo visible.  Durante la conversación la cámara hace un acercamiento de las caras intercambiado el ángulo mientras los dos hablan. Damián: “Que sí. Me gusta…. Me gusta… todo. Mirándola le toca la boca. Todo… el color, el olor, el sabor… el calor.”  Aunque la escena muestra una “igualdad” entre el español y la inmigrante, vemos como Patricia usa su sexualidad para mantener una relación íntima con Damián. A Damián le cuesta decirle a Patricia qué es lo que le gusta de ella. Por segunda vez, vemos como Patricia inicia una interacción física y emocional con Damián. Patricia reconoce su posición ante la sociedad española  pero sabe que lo tiene que hacer para sobresalir con sus hijos.

La relación de Carmelo con Milady es distinta a la de Damián y Patricia. Carmelo es un cincuentón que ha viajado a Cuba y se ha traído a Milady de La Habana. Desde un principio sabemos que Carmelo prefiere la compañía de extranjeras. En una de las primeras escenas, durante una fiesta en la plaza, Carmelo le dice a Damián que: “Las morenitas son más fáciles para hablar, bueno para hablar y para todo, tú me entiendes, porque les gusta… anda ve acércate ya. A mis estas no me interesan, estas son muy casamenteras y yo ya tengo mi cubana. Cuando me entra ganas, me voy para allá a verla y en paz. Ahí no hay nada que rascar… lo que tenias que hacer era venirte conmigo a La Habana.”  Carmelo es un hombre celoso y quiere que todos en el pueblo le tengan envidia porque tiene más dinero, una casa grande y esta con una cubana.  Para encontrar una pareja no le basta con quedarse en España y decide irse a Cuba para conseguir lo que quiere. Como un negocio de intercambio (sexo por estabilidad económica) Carmelo trae a su novia cubana a Santa Eulaila.

La introducción del personaje cubano es muy distinta a la de las dominicanas ya establecidas en España.  En un plano subjetivo la cámara se enfoca en el rostro de la joven cubana negra, Milady vestida con una malla de la bandera americana y unas gafas de sol. Al salir del coche, (que está estacionado fuera del bar)  los hombres la miran con asombro. Como un coro dicen: “Buenooo, ¿esa cual es? La cubana, la que decía que se traía de La Habana.” Milady es más exótica que las otras porque tiene la piel más oscura que las dominicanas. Milady representa la unión de raza, género y sexualidad. “La figura de la mulata ocupa un lugar destacado y constituye otro elemento de gran arraigo en el imaginario colectivo… al constituir otro deseado” (Cornejo Parriego  24). Milady es el deseado de los hombres jóvenes y viejos del pueblo, pero lo único que quiere es estabilidad económica y diversión. Para ella estar en Europa significa tener libertad de expresión y una mejor vida. Milady es consciente de que su juventud y su exotismo la van a ayudar a conseguir lo que quiere.  Al mostrarle la casa a Milady, Carmelo desea estar con ella sexualmente. Para él, el cuerpo de Milady es un parque de diversión alternativo porque es completamente distinto al cuerpo de las españolas. Al tocarla, Milady le dice: “Tú no pierdes tiempo”. Carmelo piensa que sus acciones merecen un premio y la persigue hasta la habitación. En esta escena, Milady tira a Carmelo a la cama y con su ropa intacta se sienta sobre él y comienza a mover su cuerpo. La cámara subjetiva muestra el trasero de Milady, su cuerpo dominando a Carmelo.  Al no darle lo que quiere, Carmelo sospecha de que Milady anda con otros y la vigila constantemente.  La relación entre ellos comienza a cambiar cuando Milady desea salir del pueblo.  En una escena panorámica de la carretera vemos la yuxtaposición de Milady ante el paisaje desolado, buscando una manera de escapar de su nueva vida. Estas imágenes anti naturales se repiten varias veces, cada vez que Milady sale del pueblo. Al saber que Oscar está enamorado de ella, Milady se aprovecha de su vulnerabilidad y se va del pueblo para siempre.  Aunque el sexo es una manera de controlar al otro, la violencia también es una forma en que se manifiesta el poder sobre el otro. Un día, Milady decide irse a Valencia y a su regreso recibe una bofetada y golpes de Carmelo. Como Carmelo no la puede dominar ni satisfacer sexualmente, impone su autoridad con este acto violento.

La escenografía y los encuadres son importantes para la temática de una película. En estos dos filmes la escenografía se presenta en locaciones reales. Cosas que dejé en la Habana fue filmada en Madrid, mientras que Flores de otro mundo en un pueblo de Castilla. Tras rodar en dos lugares opuestos (la ciudad y el campo), el espectador infiere que la inmigración puede ocurrir en cualquier lugar de España y que no se limita a un lugar específico.

El encuadre es donde las acciones de los personajes se desarrollan las películas muestran las diferencias experiencias de los inmigrantes en una ciudad vs un campo. En el Madrid de Cosas que dejé en la Habana  hay muchos extras, movimientos y sonidos lo cual provee una estilística real a la historia. La cámara sigue a los personajes mientras caminan por las calles de Madrid, asombrados por la gente, las tiendas, el transporte. Las escenas se conectan en secuencia sin ninguna interrupción.  Los espacios también son importantes para la acción de los personajes.  Los espacios públicos (las calles) es el lugar dónde el otro se enfrenta a la sociedad dominante y donde los hombres hablan libremente de sexo. Asimismo los espacios privados como las (habitaciones y la cocina) son los lugares en donde las mujeres hablan de sus relaciones amorosas y el sexo.

Flores de otro mundo, presenta encuadres  panorámicos yuxtapuestos con las figuras (los cuerpos) de los inmigrantes.  Este gran contraste en el encuadre demuestra el enfrentamiento entre el español y el inmigrante. La cámara a veces sigue a los personajes y el final de algunas escenas se funden a negro. Esta técnica cinematográfica se usa en esta película para marcar el tono y el paso del tiempo en la narración.  Los espacios en esta película ayudan a desarrollar las acciónes de los personajes. Cómo la película toma lugar en un pueblo, los personajes usan los espacios privados para hablar y decir lo que realmente piensan. Las mujeres inmigrantes por ejemplo, usan la cocina como un espacio para convivir con sus paisanos, cocinar, hablar mal de los españoles y escuchar su música.  En una escena, en el bar, los hombres del pueblo se quedan fijados mirando una película pornográfica hasta que entra Milady. La entrada de Milady en esta escena es una continuación de la película porno que están mirando.

Otra técnica cinematográfica que presenta el exotismo es en el sonido. La música en estas dos películas sirve como acompañante a los encuadres y demuestran la cultura del inmigrante y de España. En Cosas que dejé en la Habana la música en los títulos de crédito junto a las imágenes de La Habana anuncia el tono de la película y le da una idea al espectador sobre qué va a ver. A través de toda la película se escucha la música del compositor cubano José María Vitier famoso por componer canciones para otras películas cubanas y la televisión.

En Flores de otro mundo hay una mezcla de diferentes géneros de música, aquí encontramos el flamenco, la música en vivo, bachata y electrónica. En los títulos de crédito el sonido del flamenco junto a las risas de las mujeres crea una confusión al espectador. Es decir, la música los hace creer que van a ver un cierto tipo de película. La música en Flores de otro mundo también controla las emociones y las acciones de las mujeres inmigrantes. En la cocina mientras escuchan bachata dominicana, las mujeres mueven sus caderas al ritmo. La madre de Damián en esta escena, mira a las mujeres en desacuerdo y les pide que bajen la música. Ella piensa que es una falta de respeto de que estén tocando esa música extranjera en su cocina.

Otros sonidos presentes en estas películas son los gemidos. Aunque el acto sexual no es explicito y la desnudez es escasa, los sonidos que producen los personajes mientras realizan actos sexuales es crucial ya que estos sonidos reflejan la realidad en la relación de parejas. En Cosas que dejé en la Habana los gemidos entre Igor y Azucena son tan altos que despiertan a los vecinos. Pero en Flores de otro mundo, Patricia y Damián tratan de mantener silencio cuando están juntos y Patricia se queja diciendo: ¨ ¿y qué hay de malo en qué oigan a uno joder?¨

En conclusión, la hipersexualidad, el exotismo y el racismo es evidente a través de la visión porno trópica en estas dos películas. Aunque el cine español contemporáneo ha tratado de incluir el fenómeno de la inmigración en su temática, ha fallado con romper los estereotipos sexuales y raciales que han existido desde la época colonial.  La experiencia del inmigrante caribeño en España se entrelaza con una fuerte visión sexual y racial. Los inmigrantes en estas películas saben lo que provocan en el español y lo utilizan para sobrevivir en una nueva sociedad que los acepta pero que a la vez los rechaza.  Los españoles en estas películas desean al otro, buscan identidades y culturas diferentes porque no saben cuál es la suya. Asimismo, ellos desean explorar una sexualidad abierta que fue reprimida durante la dictadura y que ahora es permisible en una sociedad que está pasando por un proceso de modernización. La diversidad de las relaciones amorosas presentadas en estos filmes no rompe con los estereotipos y perpetuán la visión del porno trópico. Hay que destacar que las técnicas narrativas y cinematográficas como los diálogos, personajes, escenografías y sonidos mantienen este discurso también.  Igualmente, no podemos descartar que estas películas fueran pioneras al mostrar (de una manera realista y cómica) la situación del inmigrante caribeño en España pero todavía hay mucho que hacer para cambiar los estereotipos raciales y sexuales hacia el otro.

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About Lucía M. Montás

Lucia María Montas nació en los años ochentas en Miami. Doble rareza. Es de padres insulares (Dominicanos y Puertorriqueños). Autora de un inédito ramito de microrelatos y cuentos, es escritora por vocación, académica a "la fuerza" y una soñadora. Graduada con un Máster en Literatura de la Universidad de Florida. Actualmente es estudiante de Doctorado en la Universidad de Kentucky en el Departamento de Estudios Hispánicos. Trabajó como Lecturer de Español en la Universidad de Tennessee Chattanooga (2009 a 2013). Interéses : Literatura Latinoamericana siglo XX, Literatura Caribeña, Literatura Catalana, Literatura de Mujer, Cuento y Poesía Temas de Investigación: Estudios Urbanos, Nacionalismo, Espacio, Diáspora, Identidad, Género, Estudios Culturales, Memoria, Exilio, Raza Marcos Teóricos : Feminismo, Postcolonialismo, Queer, Espacialidad, Urbanismo, Posmodernismo

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