WILLIAM-ADOLPHE BOUGUEREAU: MITO Y ACADEMIA I

Entre las obras del pintor William-Adolphe Bouguereau (1825-1905), uno de los más conocidos exponentes del academicismo francés, se cuentan muchos lienzos que representan personajes y escenas de la mitología clásica. En este artículo queremos estudiarlos. Presentaremos los trabajos de Bouguereau por orden cronológico, aunque dejaremos para una segunda parte los relacionados con Cupido y Psique, un tema que abordó en bastantes ocasiones, sobre todo en la parte final de su carrera y de su vida.

Arión a lomos de un caballo marino

El Cleveland Museum of Art expone este cuadro pintado en 1855, donde Arión, a lomos de un caballo marino, empuña una lira y mira al espectador. Esta obra está en la misma línea que la Bacante sobre una pantera que pintó Bouguereau el mismo año y el Putto sobre un monstruo marino, cuadro de la misma época, que veremos en la segunda parte de este artículo.

Arión a lomos de un caballo marino

Arión a lomos de un caballo marino

Según cuenta Heródoto (I 23-24), Arión de Metimna, un músico prodigioso, se trasladaba desde Sicilia a Corinto, llevando consigo la gran fortuna que había amasado durante su estancia en la isla. Contrató un barco de marineros corintios, pero sus riquezas despertaron la codicia de la tripulación; Arión fue advertido por un sueño que le envió el dios Apolo de que planeaban arrojarlo al mar para apoderarse de sus bienes. Arión se ofreció a cantar ante los marineros y, cuando hubo atraído con su canto una manada de delfines, se lanzó al mar: los delfines lo rescataron y lo depositaron en la costa.

Bacante a lomos de una pantera

Bacante sobre una pantera

Bacante sobre una pantera, Bacante, La juventud de Baco

En la obra de 1855, Bacante sobre una pantera, la mujer semidesnuda sostiene un tirso o un objeto semejante y está sentada o recostada sobre la pantera, que avanza hacia la derecha. En cambio, la Bacante de 1894 muestra una actitud serena, levemente sonriente, está sentada con un jarro y una cratera, y coronada de yedra. La juventud de Baco (1884), por contra, retrata un grupo en el que se distinguen bacantes, al propio Baco (un niño llevado a hombros), unos centauros, erotes, y un burro cargando a Sileno; los personajes llevan distintos instrumentos musicales como flautas y címbalos, y se muestran en posturas que reproducen una danza orgiástica.

Bacante

Bacante

Es bien sabido que Dioniso o Baco es el dios que enseñó a los mortales el cultivo de la vid y la producción del vino; lo suele acompañar un cortejo formado por diversos personajes entre los que se cuentan las bacantes, esto es, unas mujeres entregadas al dios y al vino. La hiedra, las panteras, el jarro, crótalos, tirsos, etc. forman parte de la iconografía habitual del dios. Sileno, hijo de Hermes o de Pan y una ninfa, educó a Dioniso; era feo y barrigudo y acompañaba al dios montado en un burro a lomos del cual se aguantaba con grandes dificultades por culpa del vino.

La juventud de Baco

La juventud de Baco

Filomela

En Filomela (1861) tenemos el retrato de una muchacha que, coronada de laurel, mira pensativa hacia su izquierda; entre los pliegues de su manto asoma una lira que sujeta con la mano izquierda.
En el mito, Filomela y Procne son hermanas e hijas del rey ateniense Pandión. Para agradecer la ayuda de Tereo, rey de Tracia, en la guerra contra Tebas, Pandión le da en matrimonio a su hija Procne. Sin embargo, Tereo viola a su cuñada y le corta la lengua para evitar ser descubierto.

b-filomela
Filomela, no obstante, informa a su hermana mediante los dibujos de un tapiz; aunque según alguna versión, el crimen de Tereo es denunciado a Procne por Laetusa, una amiga suya. Procne consuma su venganza matando a Itis, el hijo que tuvo de Tereo, y sirviéndoselo como comida. Tereo intenta matar a las dos hermanas. Pero los dioses las salvan y los convierten en aves: a Filomela en golondrina, a Procne en ruiseñor y a Tereo en abubilla. En la literatura latina las aves en que se metamorfosean las hermanas se intercambian.

El remordimiento de Orestes

El Chrysler Museum of Art de Norfolk (Virginia) conserva El remordimiento de Orestes pintado en 1862 por Bouguereau. En el lienzo podemos contemplar a Orestes, casi desnudo, acosado por tres Erinias, una de las cuales sostiene una antorcha y otra una serpiente; de sus cabelleras nacen serpientes; una de las Erinias sostiene el cadáver de Clitemnestra en cuyo pecho está clavada una daga.
La historia de la casa de Atreo, en la mitología griega, está plagada de muertes y venganzas familiares. Orestes es hijo de Agamenón y Clitemnestra. El día en que su madre asesina a su padre, su hermana Electra, creyéndole en peligro, lo envía a Crisa bajo la protección de su tío Estrofio. Allí nace su gran amistad con su primo Pílades.

El remordimiento de Orestes

El remordimiento de Orestes

Orestes, al alcanzar la edad adulta, consulta el oráculo de Delfos, que le indica que regrese a Micenas y vengue él solo la muerte de Agamenón. Cuando visita la tumba de su padre, reconoce a su hermana Electra y entre ambos traman la venganza. Orestes se presenta ante Clitemnestra, que no lo reconoce, y le informa de su propia muerte en un accidente. Clitemnestra, llena de alegría, llama a Egisto, su amante, para informarle y Orestes mata a ambos.
Después del asesinato de su madre, Orestes es acosado por las Erinias, las diosas que persiguen a los parricidas, que lo vuelven loco. Llega a Atenas donde es juzgado por el tribunal del Areópago y absuelto por el voto de calidad de Atenea.

Ninfas y sátiro

En el Clark Art Institute de Williamstown (Massachusetts) se conserva este cuadro de 1873; cuatro ninfas desnudas rodean a un sátiro, que probablemente se ha acercado a ellas o a una de ellas con intenciones lascivas. Apreciamos el cuerpo medio humano medio caprino del sátiro, con sus patas peludas y su cabeza con cuernos. Al fondo a la derecha se observan otros cuerpos femeninos desnudos.

Ninfas y sátiro

Ninfas y sátiro

Las ninfas son divinidades menores de la naturaleza. Son amantes de Pan, los Sátiros y Príapo, entre otros dioses del bosque, aunque a menudo los rechazan; también hubo algunas que fueron amadas por dioses olímpicos. Entre ellas hay diversas categorías por el lugar que habitan: las Melíades, ninfas de los fresnos, las Náyades, de las fuentes y los ríos, las Nereidas, del mar, etc.

Flora y Céfiro

Conservado en el Musée des Beaux-arts de Mulhouse, este Flora y Céfiro (1875) presenta a los dos personajes del mito: ella, desnuda de cintura para arriba, está recostada sobre un prado entre flores y gira la cabeza para recibir en la sien el beso de su enamorado, que la abraza de pie, luciendo alas de mariposa.

Flora y Céfiro

Flora y Céfiro

Según se cuenta, Flora en realidad se llama Cloris y es una ninfa. De ella se enamora Céfiro, el dios del viento homónimo, y la rapta primero y después la desposa. Le concede el regalo de hacer florecer jardines y campos. Ella misma da a los hombres la miel y las semillas de las flores.

El ninfeo

En este cuadro, El ninfeo (1878), vemos el lugar donde se reúnen las ninfas: en el centro representa Bouguereau un estanque donde se baña una ninfa y de cuyas aguas sale otra; alrededor, otras aparecen en diversas actitudes: se atusan el cabellos, están recostadas, de frente o de espaldas, se columpian, etc. Ya nos hemos ocupado de las ninfas anteriormente.

El ninfeo

El ninfeo

El nacimiento de Venus

El Musée d’Orsay exhibe El nacimiento de Venus pintado en 1879 por William-Adolphe Bouguereau. En el lienzo ocupa el lugar principal la diosa Venus, completamente desnuda, de pie sobre una enorme concha de peregrino; en el mar junto a ella sobrenadan Tritones y Nereidas, mientras unos amorcillos están sentados sobre el lomo de un delfín. Otros amorcillos revolotean en corro en el cielo.
Según el mito, la diosa Venus, Afrodita para los griegos, nace en el mar, concretamente de la espuma que se formó alrededor de los genitales de Urano, que fue emasculado por Saturno (Crono), su propio hijo. Los Céfiros, vientos favorables, la llevan a la isla de Citera y desde allí a Chipre, donde la reciben las Horas.

El nacimiento de Venus

El nacimiento de Venus

Biblis

El Salar Jung Museum de Hyderabad expone este lienzo que representa a Biblis y que data de 1884. La muchacha se apoya desnuda en el suelo con una actitud de dolor o resignación.
La mitología relata que, aunque Bíblide y Cauno son hermanos, ella se enamora rendidamente de él, pero Cauno no la corresponde y, horrorizado ante la idea del incesto, huye y funda la ciudad que lleva su nombre. Ella, como no es capaz de olvidar a Cauno y se siente culpable de su marcha, se ahorca de un árbol. De sus lágrimas nace la fuente Bíblide.

Biblis

Biblis

Otros, sin embargo, cuentan que es Cauno el que se enamora de su hermana y, para olvidarla, abandona su patria y funda la ciudad de Biblis. Bíblide, por su parte, se convierte en una lechuza, que lamenta la ausencia de su hermano.

Pléyade perdida

Este cuadro pintado en 1884 pertenece a una colección privada; representa a una joven de espaldas que, en el cielo, levanta los brazos en toda su extensión y une las manos. A su derecha al fondo se observan otras seis figuras mucho más pequeñas que, a lo lejos, llevan luces (esas luces reproducen grosso modo la posición de las estrellas principales de la constelación).
Acerca de las Pléyades se cuentan diversas tradiciones; según la versión más extendida, son siete hermanas hijas de Atlante y de Pléyone, pero para otros descienden de la reina de las Amazonas. Seis de ellas se unieron a dioses; la excepción fue Mérope, que casó con Sísifo y se tuvo que arrepentir de ello; a ella estaría consagrada la estrella que menos brilla de la constelación que formaron cuando fueron convertidas en diosas.

Pléyade perdida

Pléyade perdida

Orión persiguió durante cinco años a las siete hermanas y a su madre para violarlas, pero consiguieron escapar convertidas en palomas y después, por voluntad de Zeus, en una constelación. Otros cuentan que la razón de su catasterización fue la pena que sintieron cuando Atlas fue castigado por Zeus o cuando su hermano Hiante murió por la picadura de una serpiente.
Una de las Pléyades, Electra, quien tuvo de Zeus a Dárdano, el iniciador de la dinastía real de Troya, se convirtió en cometa, abandonando a sus hermanas, al caer la ciudad.

Las Oréadas

En el Musée d’Orsay se conserva este impresionante lienzo de 1902 que representa las Oréadas: estas mujeres (una treintena) se arremolinan en una especie de colina humana que asciende hacia el cielo, mientras unos sátiros las contemplan.

Las Oréadas

Las Oréadas

Las Oréadas son las ninfas de cuevas y montañas; ya nos hemos ocupado anteriormente de las ninfas en general.

Océanide

El Musée des Beaux-Arts de La Rochelle expone este óleo pintado en 1904 que representa a una Oceánide desnuda recostada en la playa.
Las Oceánides son en la mitología griega las hijas de Océano y Tetis; son la personificación de fuentes, arroyos y otros cursos de agua, y son hermanas de los ríos. Su número, como el de sus hermanos, asciende a tres mil.

Oceánide

Oceánide

 

Las ilustraciones proceden de Wikimedia Commons (commons.wikimedia.org) y son de dominio público.

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WILLIAM-ADOLPHE BOUGUEREAU: MITO Y ACADEMIA I por Sebastián Martínez García (Dr. en filología clásica), a excepción del contenido de terceros y de que se indique lo contrario, se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 3.0 Spain Licencia.

About Sebastián Martínez

Doctor en filología clásica y catedrático de griego, ha publicado artículos y reseñas en revistas especializadas (Cuadernos de Filología Clásica, Prometheus, L’Antiquité classique, entre otras).

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